El “asesino de muñecas” sigue actuando

Un caso sin resolver

Esta es la segunda entrada en nuestro blog sobre el denominado “Asesino de Muñecas”. Si bien, oficialmente los hechos aquí narrados no se corresponden a la autoría del mismo hombre, hay algún estudio sacado a la luz recientemente que puede enlazar a cada uno de los casos con un mismo patrón: “el asesino de muñecas”. Ese documento realizado por Alfonso Solans, Ricardo Molina y Leo Pardo es en el que nos basamos para exponer los distintos crímenes cometidos por el último asesino en serie en España.

El 22 de julio del 2008, durante un campamento de verano de “Altos de León” (Segovia), Sofía Rolmedo de tan sólo 11 años desaparece durante una improvisada excursión que hizo con varios compañeros suyos, en la que al parecer quedó rezagada. Su cuerpo es encontrado un día más tarde a 20 kilómetros en un viejo chozo en el bosque. Había sido golpeada brutalmente y luego quemada. Los restos de hollín en sus fosas nasales revelan que estaba viva mientras ardía.

No ha sido posible determinar si hubo agresión sexual. El juguete que llevaba la niña consigo, un pequeño oso, nunca fue encontrado.

Este caso pareció resolverse, dejando fuera de toda culpa al de momento “invisible maníaco”, ya que el ex novio de la madre, Mariano Salcedo fue detenido días más tarde. La madre  le había denunciado en varias ocasiones por acoso. Según ella, su ex novio la había maltratado físicamente y de forma sistemática cuando vivían juntos. La policía encontró en la casa de Mariano un par de botas llenas de barro. Se sospecha que fue él quien mató a Sofía para cobrarse una venganza con su madre.

Mariano Salcedo es declarado culpable tras un proceso judicial, a pesar de la cantidad de pruebas circunstanciales, de su reiterada declaración de inocencia y la falta de testigos.

El McDonalds donde desapareció Belinda Cobeaga.

El McDonalds donde desapareció Belinda Cobeaga

El sexto ataque, sacado del informe publicado, sucedió un lunes 22 de diciembre de 2009.  Belinda Cobeaga, desaparece en la entrada de un centro comercial de la zona de Leganés al que había acudido para celebrar el cumpleaños de una amiga que tenía lugar en un Mcdonalds. El cuerpo de la niña de 12 años, a día de hoy sigue sin aparecer.

Al parecer hay una cinta de las cámaras de seguridad del centro comercial que grabó a la niña en la entrada y en ella se ve como un hombre de unos cuarenta años se acerca a la pequeña y entablan una conversación. El hombre le enseña algo a la niña, posiblemente una placa falsa, identificándose como policía. La niña se va con el hombre y se sube a su coche.

La joven Belinda Cobeaga

La joven Belinda Cobeaga

La resolución de la cámara no permite ver bien la cara del hombre si se hace zoom por lo que la identidad del hombre sigue siendo un misterio.

Los medios de comunicación instan a la policía a que sigan esa pista ya que podría tratarse del mismo “asesino de muñecas” tantas veces nombrado, pero la policía se niega apriori a relacionar los hechos sin ninguna otra prueba. Este caso recobró importancia un año después cuando en noviembre del 2010 encuentran en un descampado un llavero perteneciente a la joven que llevaba el día que desapareció. Junto al llavero hubo una nota, no mostrada a los medios, pero de la que parece haberse filtrado a un periódico una foto de la misma.

LO QUE HE HECHO NO TIENE PERDÓN y NO DEBÉIS VER LO QUE HE HECHO NUNCA

                                                                                            ¡AYUDADME!

                                                                              “DOLOR DE MUELAS”

El último caso fue el de María Almudena Espinar, joven de 16 años, violada y quemada viva en octubre de 2011. Su cuerpo fue encontrado medio enterrado en los campos de Soria dos días más tarde.  Los forenses encontraron indicios de violación.  Después, el agresor vertió sobre ella gasolina y le prendió fuego.

La joven asistió a una fiesta de Halloween junto con unas amigas. A las cinco y media de la madrugada abandonó la fiesta acompañada de una amiga y juntas recorren un tramo del camino de regresó. Su amiga fue la última que vio con vida a María Almudena.

La policía, otra vez, descarta que sea obra de la misma persona, ya que la edad de la joven no corresponde a su patrón.

“Los pederastas no suelen variar sus gustos. Son compulsivos. No tiene lógica un salto así de su patrón” sostiene el psiquiatra Manuel Jimeno, uno de los intelectuales que se niegan a creer en la existencia de dicho asesino.

El psiquiatra forense en una de sus fotos de archivo

El psiquiatra forense en una de sus fotos de archivo.

No obstante, algunas fuentes policiales admiten que hay bastantes similitudes con el caso Sofia Rolmedo, la niña de 11 años que fue quemada viva. El ex novio de la madre sigue en la cárcel esperando una resolución del recurso de casación presentado.

Lo que está claro es que en todos estos casos, sólo en uno hubo un culpable, mientras que los demás aún están sin ser resueltos. Es posible que el asesino fantasma vuelva a actuar. Es posible que si la policía no se pone las pilas, el culpable o los culpables de estos horripilantes actos nunca sean llevados ante la justicia… por llamarlo de alguna forma; desgraciadamente en nuestro país no hay una cosa que pueda tener el honor de llamarse Justicia.

Intelecto para matar

Asesino de niñas de gran inteligencia

Rodney James Alcalá nació un 23 de agosto de 1943 en San Antonio, Texas. Cuando él apenas tenía 12 años, su padre lo abandonó y, cinco años después, Rodney se inscribió en el Ejército de los Estados Unidos, desempeñándose como secretario.

Allí los test psicológicos mostraron que Rodney tenía la inteligencia de un genio (con un IQ entre 160 y 170), sin embargo esa brillantez intelectual estaba, como suele suceder, acompañada de anomalías que, en su caso, eran el trastorno de personalidad límite, el narcisismo, el “trastorno antisocial de personalidad” (gracias al cual nunca se integró bien con sus compañeros)  y ciertas crisis que desembocaron en el hecho de que, pasados tres años de haber ingresado a la milicia, Rodney fuese dado de baja por sufrir varios “ataques de nervios”.

En el juicio actua como su propio abogado

En el juicio actua como su propio abogado

Después de haber salido del Ejército, Rodney se metió a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA), donde terminó graduándose en 1968.

Violando a una niña de ocho años

Fue ese mismo año de 1968 cuando Rodney cometió su primer crimen. Se trataba de Tali Shaphiro, una niña de apenas ocho años de edad que fue abordada por Rodney mientras se dirigía a la escuela.

Tras treparla, Rodney la llevó a su apartamento y allí la golpeó, la violó e intentó estrangularla con una barra metálica de 10 libras. La niña habría muerto si no fuese porque, cuando Rodney la subió al coche, un automovilista lo vio y posteriormente contactó a la Policía, posibilitando así que los agentes irrumpieran a patadas en el apartamento del monstruo, hallando a la pequeña Tali tirada en el suelo de la cocina, casi sin poder respirar y rodeada por un charco de sangre. Sin embargo no encontraron a Alcala, ya que éste se había escapado velozmente por la puerta trasera.

Todo lo que encontraron fueron abundantes fotografías, muchas de ellas de mujeres jóvenes. Alcala había huido y en poco tiempo estaría en New York, donde se matricularía (con los nombres de “John Berger” y “John Burger”) en la NYU Film School y estudiaría Cine con el afamado Roman Polanski.

El 12 de junio de 1971, Rodney entró en el apartamento de Cornelia Michael (arriba), la violó y después la estranguló con sus propias medias de nylon.

Fue el 12 de junio de 1971 cuando Rodney, supuestamente con el pretexto de ayudar a cargar cosas en la reciente mudanza, entró en el apartamento de Cornelia Michael Crilley de 23 años. Una vez adentro la violó y la estranguló con sus propias medias de nylon.

En el momento la Policía sospechó de Leon Borstein, el novio de Cornelia. Gracias a eso Alcala pudo librarse una vez más, tomando después (bajo el nombre de John Berger) un trabajo en un campamento cerca del lago New Hampshire Sunapee.

Pero el tiempo de tranquilidad de Rodney duró poco, ya que el FBI lo había puesto entre los diez más buscados y, mientras trabajaba en el campamento, dos chicas adolescentes se dieron cuenta de que el guía John Berger se parecía demasiado al criminal Rodney Alcala, presente en el cartel de los “Most Wanted” del FBI.

Fue así que arrestaron a Rodney por violar a Thali, aunque las leyes de California eran muy blandas en ese entonces, ya que ponían énfasis en la rehabilitación de los delincuentes sexuales en lugar de darles su merecido, por lo que Rodney apenas estuvo 34 meses, obteniendo finalmente una libertad condicional que rompió con su siguiente crimen.

Feliz matrimonio de killers

Matrimonio Despiadado

En 1990, contraen matrimonio Karla y Paul, jóvenes, guapos y aparentemente encantadores. Iba a ser una boda increíble: sus familias y amigos nunca la olvidarían. En la histórica iglesia en el Niágara, con carro de caballos blancos, champán, delicioso faisán, boda para una reina.

Karla se entregó en cuerpo y alma a Paul. El era único, especial e irrepetible y por si faltara poco, tan salvaje en la cama… así que Karla amó tanto a Paul que haría por él cualquier cosa, cualquier cosa por mantener este idílico matrimonio.

Pero demasiado le molestó a Paul que Karla no fuera virgen cuando la satisfizo… Era, desde su punto de vista, responsabilidad de su amada esposa permitir que Paul desvirgara a la virgencita y jovencísima hermanita de Karla, Tammy. Y por supuesto, sin lugar a dudas, sin su respetable consentimiento. Una vez que Karla aceptara esa lógica, el resto era fácil, incluso la idea de grabar la cosa entera parecía tener sentido. Después de todo, grabar tal escena sería una peculiar forma de recordar acontecimientos importantes.

Como Karla trabajaba en una clínica veterinaria, tenía conocimientos cotidianos de sedar a los animales. Así que se puso en marcha, el truco que maquinaron era sencillo, bastaba con ponerle halothane, un anestésico que los animales inhalan antes de la cirugía, en un paño en su cara, Karla se cercioraría de que Tammy pudiese respirar regularmente, su preciosa hermanita Tammy permanecería dormidita, de modo que Paul podría violarla. Una violación verdaderamente organizada, regalo de Karla a Paul por Navidad. Llegó el gran día, el 23 de diciembre de 1990, Paul utilizó su videocámara para grabar al Sr y Sra.Homolka y sus hijas Karla, Tammy y Lori y las decoraciones navideñas de la casa.

Paul se encargó de ofrecer a Tammy alguna que otra bebida cargadita con el preparado sedante. Los efectos de las drogas y del alcohol surtieron efecto. Cuando los demás miembros de la casa fueron a la cama, Karla y Paul comenzaron a trabajar. Paul sostuvo la cámara fotográfica en Tammy mientras la violaba, al tiempo que Karla sostenía el trapo con halothane sobre la cara de su hermana. Tammy se levantó repentinamente con nauseas pero Karla que sabía lo que tenía que hacer, la sostuvo mientras le apretaba la garganta, hubiera deseado que Tammy no hubiera comido antes del acontecimiento pero se les vino un problema, Karla acabó estrangulando hasta la muerte a Tammy.

El matrimonio

        Los recién casados

Jane sería el regalo de bodas para Paul, pensó Karla. La invitó a su casa, y cenaron juntas, hablaron durante horas mientras bebieron aquellas bebidas alcohólicas que Karla preparó… finalmente Jane se durmió. Karla llamó a su Paul para sorprenderle con su regalo sorpresa, Jane yacía sobre la cama totalmente desnuda, esta vez Karla controlaba la situación. Paul grabó a Karla mientras se insinuaba sexualmente con la bella durmiente, Paul acabó robando una vez más la virginidad de una pobre y confiada adolescente de 15 años que afortunadamente no despertó durante la dura y repugnante clase brutal de sexo anal.

El origen del Asesino de Muñecas

Un nuevo asesino en España

En todos los países ha habido todo tipo de locos: asesinos, violadores, pederastas, etc. dignos de alguna película de terror. Sería muy difícil escoger un caso o un criminal que estuviera en el top de la crueldad. Y en España no andamos escasos de crímenes de este tipo, muchos de ellos sin ser resueltos. Los medios de comunicación, gran parte de la sociedad, y también algunos osados investigadores, creen que el 12 de febrero del 2000, surgió en España una de estas personas sin escrúpulos, locos o no. El llamado “asesino de muñecas”, por su afición a jóvenes mujeres de corta edad, nació ese día para muchos. El seudónimo se lo ganó años después, ya que este “fantasma” actúa de mucho en mucho. Lo que demuestra, según mi opinión, que no debe ser una persona muy enferma, o que al menos sabe exactamente como actuar. Puede que nos lo encontráramos por la calle como un tipo cualquiera, como muchos de estos sádicos pederastas.

Hace unos meses un grupo de periodistas y estudiosos realizaron un informe sobre el “asesino de niñas”, recapitulando todos los actos que no han sido resueltos y se creen obra de este maníaco.

Un hombre vestido de Mickey Mouse en la madrileña plaza de Sol

Un hombre vestido de Mickey Mouse en la madrileña plaza de Sol

La primera víctima, afortunadamente, no fue encontrada muerta ni siquiera desapareció mucho tiempo. Silvia Cuevas, de 8 años, acudió junto a sus padres al circo “American” instalado en las inmediaciones del Parque Juan Carlos I. A eso de las seis de la tarde, la niña desapareció de la vista de sus padres. Media hora más tarde fue encontrada aturdida por los agentes de seguridad del parque. Los agentes lo achacaron a un posible bajón de azúcar. Posteriormente se determinó que había sido drogada por escopolamina, la droga favorita de los violadores cuyo efecto es el aturdimiento y la docilidad en sus posibles víctimas, y con una ventaja añadida para el agresor: muchas veces produce amnesia en el sujeto. Para las víctimas es difícil acordarse de quien ha sido su agresor o de la propia agresión. Silvia, no obstante, declaró que antes de que la encontraran había estado hablando con un señor muy simpático y gracioso que iba disfrazado de Pato Donald. Algo habitual en su modus operandi, junto con el uso de drogas y su predilección por las niñas.

Cerca de la primera escena del crimen se encontró una soga.

Cerca de la primera escena del crimen se encontró una soga, quizás con la que estranguló a su víctima.

El primer asesinato se produce el 5 de octubre de 2001 en Lozoya. La víctima, Diana Rodríguez de 9 años, desaparece durante un concurso de disfraces que tiene lugar todos los años en el pueblo. Los familiares se dan cuenta de su desaparición sobre las 19:00 horas y acuden a notificarlo a las autoridades. Tras cuarenta y ocho horas de búsqueda exhaustiva, los policías se encuentran cara a cara con el peor de los escenarios posibles. El cuerpo de Diana estaba flotando boca abajo en las verdosas aguas de la Fuente del arroyo de la Gargantilla. El análisis forense determina que fue estrangulada (no ahogada en el arroyo). Su cuerpo fue depositado en el agua después de su muerte. En el examen forense no se encontraron indicios de agresión sexual.

En estas aguas se encontró la macabra escena de la primera víctima

En estas aguas se encontró la macabra escena de la primera víctima

La policía cree que fue en la misma fiesta de disfraces donde el agresor la raptó (o convenció para irse con él). Luego, el asesino la trasladó hasta el arroyo donde posteriormente procedió a ejecutarla. La niña llevaba consigo una muñeca. Dicha muñeca nunca fue encontrada. Testigos afirman haberla visto junto a un hombre disfrazado de Mickey Mouse, el cuál repartía globos gratis a los niños. Este dato traslada a los agentes a un caso anterior, el de Silvia Cuevas. Se establece una conexión entre ese caso y el reciente. Pueden ser el mismo individuo. Para los medios de comunicación no cabe duda posible y no dudan en bautizarlo como “el asesino de muñecas”.

Una muñeca parecida a la que llevaba consigo el día de la desaparición

Este criminal gusta de llevarse trofeos de sus víctimas, como mochilas, muñecas…

Si bien se pueden encontrar varias conexiones entre los casos, muchas otras circunstancias hacen difícil, según algunas declaraciones de las fuerzas de seguridad, hacer una conexión clara. Por ejemplo, no todos los cuerpos han sido encontrados, lo que hace difícil la investigación. Algunas víctimas han sido violadas, pero otras no, y las formas de asesinar y los lugares no indican un patrón claro.

El jueves 15 de mayo del 2003 desapareció la niña de 9 años Marta Álvarez. Su cuerpo, a día de hoy, no ha sido encontrado. Su desaparición tiene lugar durante las fiestas de San Isidro en Madrid. La gente, por tradición, suele ir al cortijo para comer allí y pasar un día entero en el campo. Se instalan también varias atracciones para que los niños puedan ir a divertirse.

La niña desapareció justo después de haberse montado en una de las atracciones. Llevaba consigo una mochila de Piolín. No hay pistas esclarecedoras de que se trate del mismo hombre pero algunos testigos dicen haber visto por los alrededores a alguien disfrazado de Pato Donald. El modus operandi y la víctima elegida lo hacen relacionarlo con la misma persona.

El cuarto caso tuvo como desafortunada protagonista a Lucía Campos, en una fecha especial para todos los niños. Durante la cabalgata de reyes del 2005, en Cercedilla, desaparece Lucía Campos. Su cuerpo nunca fue encontrado. Su misteriosa desaparición y el lugar donde ocurrieron los hechos (una festividad y un lugar propicio para ir disfrazado) responden tienen en común el resto de casos antes expuestos.

Próximamente escribiré sobre el resto de casos que se le atribuyen a este horrible producto de una sociedad enferma.